Facilitan la visión en lugares o zonas ocultas.
Por los materiales empleados en su construcción, se pueden utilizar tanto en locales cerrados como a la intemperie.
Entre sus aplicaciones más comunes se encuentran: cruces de calles o salidas de garajes con poca visibilidad y
establecimientos comerciales en los que sea necesario el control de alguna zona determinada, reduciendo así el riesgo
de robo.
